Fui a la estación Marly a las 2 de la tarde, para transportarme por el famoso medio hacia el norte. Cuando llegué había una fila inusual para pagar los pasajes y no había nadie atendiendo esa fila. La gente tenía el gesto característico de quien está perdido y no pregunta qué está pasando, así que fui a averiguar. Si la fila para pagar era grande, la de reclamos lo era aún más, la gente exigía que le devolvieran su dinero, ya que por protestas en el centro, de los dmgeístas ( de los que hablé en el artículo El misterio de las pirámides en Colombia), los transmilenios que hacían rutas hacia el centro y hacia el sur habían tenido que devolverse. En medio de ese caos, supe que todavía tenía una oportunidad para llegar a tiempo a mi cita, así que hice la fila del pasaje, aprovechando que estaban atendiendo en la taquilla después de unos cuantos reclamos agresivos hechos a la cajera, por parte de hombres, principalmente. Ya con la tarjeta en la mano ingresé al sistema. La estación estaba re...
There's no time to forget the future.